sábado, 26 de noviembre de 2016

Che Guevara [Ernesto Guevara]

(Rosario, Argentina, 1928 - Higueras, Bolivia, 1967) Revolucionario iberoamericano. Junto con Fidel Castro, a cuyo movimiento se unió en 1956, fue uno de los principales artífices del triunfo de la revolución cubana (1959). Desempeñó luego cargos de gran relevancia en el nuevo régimen, pero, insatisfecho con la inoperancia de los despachos y fiel a su propósito de extender la revolución a otros países de Latinoamérica, en 1966 retomó su actividad guerrillera en Bolivia, donde sería capturado y ejecutado un año después.

Ernesto Che Guevara
Entregada así su vida en la lucha contra el imperialismo y la dictadura, el CheGuevara se convirtió en el máximo mito revolucionario del siglo XX. Fue de inmediato un icono de la juventud del Mayo del 68, y su figura ha quedado como símbolo atemporal de unos ideales de libertad y justicia que, como los héroes de antaño, juzgó más valiosos que la propia vida. Todavía en nuestros días se exhibe con frecuencia, en las acciones contestatarias, aquel perfil suyo basado en la célebre fotografía de Alberto Korda.
Biografía
Ernesto Che Guevara nació en una familia acomodada de Argentina, en donde estudió medicina. Su militancia izquierdista le llevó a participar en la oposición contra Perón; desde 1953 viajó por Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala, descubriendo la miseria dominante entre las masas de Hispanoamérica y la omnipresencia del imperialismo norteamericano en la región, y participando en múltiples movimientos contestatarios, experiencias que le inclinaron definitivamente a la ideología marxista.
En 1955 Ernesto Che Guevara conoció en México a Fidel Castro y a su hermano Raúl, que preparaban una expedición revolucionaria a Cuba. Guevara trabó amistad con los Castro, se unió al grupo como médico y desembarcó con ellos en Cuba en 1956. Instalada la guerrilla en Sierra Maestra, Guevara se convirtió en lugarteniente de Castro y mandó una de las dos columnas que salieron de las montañas orientales hacia el oeste para conquistar la isla. Participó en la decisiva batalla por la toma de Santa Clara (1958) y finalmente entró en La Habana en 1959, poniendo fin a la dictadura de Fulgencio Batista.

El Che con Fidel Castro
El triunfo de la revolución, llevada a cabo con escasos medios, se vio facilitado por la insostenible situación del país en aquellos años. Pese a registrar la más alta renta per cápita de América Latina, la riqueza se concentraba en pocas manos; este fortísimo desequilibrio social se repetía en los marcados contrastes entre el campo y la ciudad. En el plano político, la corrupción, los mecanismos clientelares y la inoperancia se habían acentuado hasta límites insospechados bajo el régimen despótico y autoritario de Fulgencio Batista; su gobierno logró hacer coincidir en su contra a los sectores más dispares de opinión e intereses. La economía cubana, en extremo condicionada por la presencia de Estados Unidos, se basaba en el turismo en las áreas urbanas y en una agricultura de carácter capitalista que había generado un numeroso proletariado rural, determinante en el proceso revolucionario.
De la revolución a la política
El nuevo régimen revolucionario concedió a Guevara la nacionalidad cubana y le nombró jefe de la Milicia y director del Instituto de Reforma Agraria (1959), luego presidente del Banco Nacional y ministro de Economía (1960), y, finalmente, ministro de Industria (1961). En aquellos años, Guevara representó a Cuba en varios foros internacionales, en los que denunció frontalmente el imperialismo norteamericano. En un viaje alrededor del mundo se entrevistó con Nasser, Nehru, Sukarno y Tito (1959); en otro viaje conoció a diversos dirigentes soviéticos y a los chinos Chu En-Lai y a MaoTse-Tung.
En la tarea de la construcción en Cuba de una nueva sociedad, y especialmente en el campo de la economía, el Che Guevara fue uno de los más incansables colaboradores de Fidel Castro. En la polémica económica que tuvo lugar en los inicios del nuevo régimen se decantó por una interpretación original, creativa y no burocrática ni institucionalizada de los principios marxistas. Buscando un camino para la independencia real de Cuba, se esforzó por la industrialización del país, ligándolo a la ayuda de la Unión Soviética, una vez fracasado el intento de invasión de la isla por Estados Unidos y clarificado el carácter socialista de la revolución cubana (1961).
Fragmento de un discurso de Guevara ante la ONU
(Nueva York, 11 de diciembre de 1964)
Su inquietud de revolucionario profesional, sin embargo, le hizo abandonar Cuba en secreto en 1965 y marchar al Congo, donde luchó en apoyo del movimiento revolucionario en marcha, convencido de que sólo la acción insurreccional armada era eficaz contra el imperialismo.
En Bolivia
Relevado ya de sus cargos en el Estado cubano, el Che Guevara volvió a Iberoamérica en 1966 para lanzar una revolución que esperaba que fuese de ámbito continental: valorando la posición estratégica de Bolivia, eligió aquel país como centro de operaciones para instalar una guerrilla que pudiera irradiar su influencia hacia Argentina, Chile, Perú, Brasil y Paraguay. Al frente de un pequeño grupo intentó poner en práctica su teoría, según la cual no era necesario esperar a que las condiciones sociales produjeran una insurrección popular, sino que podía ser la propia acción armada la que creara las condiciones para que se desencadenara un movimiento revolucionario; tales ideas quedaron recogidas en su libro La guerra de guerrillas (1960).

El Che, mito revolucionario
Sin embargo, su acción no prendió en las masas bolivianas. Desde un principio su grupo, bautizado como Ejército de Liberación Nacional y compuesto por veteranos cubanos de Sierra Maestra y algunos comunistas bolivianos, se encontró con la falta de apoyo de los campesinos, ajenos por completo al movimiento. Sin ningún respaldo popular en el mundo rural, y sin apoyo en las grandes ciudades por el rechazo de las organizaciones políticas comunistas, las posibilidades de éxito menguaron drásticamente.
Aislado en una región selvática en donde padeció la agudización de su dolencia asmática, Ernesto Guevara fue delatado por campesinos locales y cayó en una emboscada del ejército boliviano en la región de Valle Grande, donde fue herido y apresado el 8 de octubre de 1967. Dado que el Che se había convertido ya en un símbolo para los jóvenes de todo el mundo, los militares bolivianos, aconsejados por la CIA, quisieron destruir el mito revolucionario, asesinándole para después exponer su cadáver, fotografiarse con él y enterrarlo en secreto. En 1997 los restos del Che Guevara fueron localizados, exhumados y trasladados a Cuba, donde fueron enterrados con todos los honores por el régimen de Fidel Castro.


La imagen de Ernesto Che Guevara queda incompleta si no se consideran, junto a la de revolucionario, sus facetas como ideólogo y teórico de la guerrilla, de la lucha armada en pequeños grupos como única forma revolucionaria de actividad política posible en los países subdesarrollados. Sus ideas se hallan expuestas en textos como el famoso Mensaje a la Tricontinental (1967) y el ya citado libro La guerra de guerrillas (1960).
Si bien escribió muchísimo, la mayor parte de su obra sigue inédita. La integran manuscritos, cartas, discursos, proclamas y, sobre todo, artículos publicados en Verde olivo, el órgano de las Fuerzas Armadas cubanas, en las que el Che ostentaba el grado de comandante. Los más recordados son aquellos en los que evoca la revolución cubana (Una revolución que comienza, 1959 y siguientes) y los de política económica (Contra el burocratismo, 1963 y siguientes). Del diario que Ernesto Guevara había ido escribiendo durante toda su vida, se publicó póstumamente la parte referente a la guerrilla boliviana: Diario del Che en Bolivia (1968).
Este último libro, que relata su lucha guerrillera en Bolivia hasta el día inmediatamente anterior a su captura, constituye el más impresionante testimonio de su personalidad. El Che describe el día a día de la guerrilla por dentro, en su aspecto cotidiano; las mil dificultades prácticas, las debilidades, los errores y litigios entre compañeros y su precario estado de salud dan lugar a un cuadro nada idealizado. Pero es sobre todo el estilo casi distanciado de este diario, incluso en los momentos más difíciles, lo que revela el lado humano del Che en el último período de su vida: en su ánimo reinaban una enorme calma y una profunda serenidad, debidas a la íntima convicción de lo justo de sus ideales y a la razonada aceptación del riesgo de morir en la lucha.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Donald Trump, LA VERDADERA LEYENDA

Donald Trump (LA VERDADERA LEYENDA)

(Donald John Trump; Nueva York, 1946) Cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos. Enriquecido en el sector inmobiliario, Donald Trump forjó desde los años 80 un imperio empresarial orientado a la construcción de casinos, hoteles y viviendas de lujo que supo mantener pese a las dificultades financieras. Cobró con ello un considerable prestigio y popularidad como encarnación del self-made mannorteamericano, a pesar de su carácter ególatra y sus dudosos escrúpulos. De ideología extremadamente conservadora, su constante presencia en la televisión y sus declaraciones fuera de tono lo convirtieron, a partir de 2005, en uno de los personajes más polémicos del país.
Donald Trump
En 2015 presentó su candidatura a la presidencia por el Partido Republicano; contra todo pronóstico por la rudeza y simplismo de sus mensajes xenófobos, el magnate superó a los restantes candidatos republicanos en las primarias y consiguió la nominación en julio de 2016. Tras una áspera campaña presidencial marcada por los ataques directos y la escasez de propuestas políticas, Donald Trump se impuso a la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton, por un amplio margen de votos, inaugurando una etapa de incertidumbres en la política estadounidense y, por ende, en la mundial.
La forja de un imperio
Su padre, Fred Trump, que se había quedado huérfano a los doce años, formó su fortuna construyendo viviendas de clase media, hasta llegar a tener miles de pisos en los barrios neoyorquinos de Queens, Brooklyn y Staten Island. Desde muy pequeño Donald Trump, el cuarto de un total de cinco hijos, acompañó a su padre en la inspección de los bloques y en el cobro de los alquileres. Donald estudió en la Universidad Fordham y en la de Pensilvania. Tras ello empezó a trabajar en el negocio de la construcción; en 1974, con 28 años, recibió el relevo de su padre y entró de lleno en el mundo inmobiliario de Manhattan.
Uno de sus primeros grandes éxitos fue la idea de adquirir un viejo hotel contiguo a la Grand Central Station que, mediante préstamos y exenciones fiscales, logró convertir en uno de los mejores establecimientos de la ciudad. A partir de entonces compró toda clase de viviendas y edificios en Nueva York, particularmente torres de lujosos apartamentos (como la Trump Tower, donde el propio Trump reside en un triplex) y hoteles: es propietario del legendario Hotel Plaza, del Hotel Saint Moritz y del Hotel Grand Hyatt.
Donald Trump y Marla Maples
Pero su auténtico imperio se formó en Atlantic City, localidad situada en la costa de Nueva Jersey, cerca de Filadelfia. Allí poseía los tres principales casinos: el Trump Castle, el Trump Plaza y el más reciente Taj Mahal. También allí se hallaba anclado el yate Trump Princess, considerado el más lujoso del mundo, que fue adquirido al millonario saudita Adnan Kashoggi por 29 millones de dólares. El magnate poseía además una casa valorada en siete millones de dólares en Palm Beach (Florida), una mansión de 47 habitaciones en Connecticut, un Boeing 727 y seis helicópteros. En 1990 ocupaba el puesto decimonoveno en la lista de grandes fortunas estadounidenses de la revista Forbes, con un patrimonio valorado en más de mil millones de dólares.
    Entre sus adquisiciones de los 80 figuran el puente aéreo de la Eastern Company entre Boston, Nueva York y Washington, que rebautizó como Trump Shuttle, y el 5% de las acciones de American Airlines. En junio de 1988 publicó el libro Trump o el arte de vender, que en poco tiempo se colocó a la cabeza de las listas de libros más vendidos en su país. Trump era el ejemplo por antonomasia del norteamericano triunfador que se ha hecho a sí mismo, y uno de los millonarios más populares de Estados Unidos. Aunque habitualmente se mantuvo al margen de la política, a comienzos de 1987 dedicó más de cien mil dólares a la compra de espacios en los principales periódicos, donde publicó una carta abierta en la que criticaba la política norteamericana de proteger los petroleros que navegaban por el Golfo Pérsico.
Crecerse en la adversidad
Donald Trump contrajo matrimonio en 1978 con la deportista de origen checo Ivana Winkelmayr, a la que había conocido dos años antes durante los Juegos Olímpicos de Montreal, en las pruebas de patinaje artístico en que participaba Ivana. El matrimonio tuvo tres hijos. A comienzos de 1990, Ivana Trump presentó la demanda de divorcio de su marido, iniciando una de las separaciones más caras de los Estados Unidos. El hecho mereció la portada de muchos periódicos y fue tratado incluso en telediarios durante cinco días seguidos. Donald Trump cedió a su ex esposa Ivana 10 millones de dólares, una pensión anual de 600.000 dólares, una mansión en Connecticut y un apartamento en el Trump Plaza de Nueva York, además de la custodia de sus hijos.
En 1990 empezaron a circular rumores insistentes acerca de las dificultades económicas de Trump, quien al parecer no podía hacer frente al pago de sus enormes deudas. El 27 de abril de ese mismo año, el millonario contrató los servicios de la firma Merrill Lynch para negociar la venta de su aerolínea Trump Shuttle, aunque trató de disimular esta operación afirmando que quería dinero para convertirse en "el rey del líquido", con la idea de comprar gangas inmobiliarias aprovechando la caída del mercado.
Con Melania Knauss, su tercera esposa
Pese a los apuros, Trump anunció en mayo que construiría un hotel y un edificio inteligente en São Paulo, y el 17 de junio de 1991 afirmó que había llegado a un acuerdo con algunos de sus acreedores por el que declararía en quiebra su casino Trump Castle de Atlantic City con el fin de aliviar las deudas. Poco después, el 12 de julio, se supo que había vendido su yate Trump Princess por 42 millones de dólares al banco que lo tenía hipotecado. El 29 de agosto de ese mismo año, la juez de un Tribunal de Quiebras de Nueva Jersey aprobó un plan para el recate de la bancarrota del casino Taj Mahal.
En marzo de 1992, Donald Trump aceptó ceder a sus acreedores bancarios el control del 49 por ciento del Hotel Plaza de Nueva York, a cambio de condiciones crediticias más favorables. Con estas y otras hábiles e ingeniosas maniobras, fruto de su innegable talento para los negocios, pudo finalmente superar la crisis financiera de los 90 y mantener su fortuna y su prestigio. Siguió construyendo casinos y lujosos hoteles en Estados Unidos y en muchos otros países, y de manera análoga superó las dificultades que acecharon su imperio en 2004 y en 2009, causadas por el excesivo endeudamiento que suponían sus proyectos faraónicos; ciertamente pocos como él han sabido bregar en situaciones difíciles, cualidad de la que se preció en libros como El arte de sobrevivir (1991) y El arte de volver (1997).
Precandidato republicano
Tras la sonada ruptura con Ivana, su vida sentimental siguió siendo azarosa. En 1993 contrajo matrimonio con la actriz Marla Maples, de la que se divorciaría en 1999; su tercera y actual esposa es la modelo eslovena Melania Knauss, con la que se casó en 2005. A partir de ese mismo año protagonizó el reality show El aprendiz, en el que un grupo de aspirantes compiten por un contrato para dirigir alguna de sus empresas; tal exposición pública incrementó su popularidad, pero también dio a conocer su personalidad un tanto primaria y su carácter egocéntrico y estridente.
Cartel promocional de El aprendiz
Por esos mismos años se intensificó su interés por la política; desde posturas que no cabe calificar sino de extremadamente conservadoras, dio constantes muestras de su ideario xenófobo y machista. En 2011 exigió a Obama que acreditara su condición de estadounidense mostrando su partida de nacimiento; en 2013 afirmó que negros e hispanos eran los culpables de casi todos los crímenes violentos; en junio de 2015, las declaraciones que acompañaron la presentación de su candidatura a la presidencia por el Partido Republicano provocaron un enorme revuelo: tachó a los inmigrantes mexicanos de violadores y narcotraficantes y defendió la construcción de un muro fronterizo a costa del erario del país vecino. La reacción fue un boicot masivo de la comunidad latina a las empresas del magnate, y especialmente contra la Miss Universe Organization, entidad que organiza los concursos de belleza Miss Universo y Miss Estados Unidos y de la que Trump es accionista mayoritario.
Lejos de retractarse, el magnate siguió colocándose deliberadamente en el ojo del huracán con declaraciones y gestos extremos. En agosto de 2015 propuso la deportación de once millones de inmigrantes ilegales y la retirada a sus hijos de la ciudadanía estadounidense, y redobló sus ataques a los medios y periodistas que cuestionaban su programa: dirigió groseros comentarios machistas a Megyn Kelly, del canal de noticias Fox, y expulsó de una rueda de prensa a Jorge Ramos, periodista estrella de la cadena latina Univisión. Los réditos de tal estrategia se hicieron pronto tangibles: las encuestas situaron de inmediato a Trump como el mejor valorado de los diecisiete precandidatos republicanos a la presidencia.
Aunque se auguraba que acabaría perdiendo su empuje inicial (como ha ocurrido siempre en las primarias con otros histriónicos o estrafalarios aspirantes), sus rivales y el mismo Partido Republicano quedaron descolocados tanto ante la rudeza de sus planteamientos como por los resultados obtenidos en las primarias: Trump superó de inmediato a los restantes precandidatos y, después del «supermartes» (1 de marzo de 2016), disponía ya de 319 delegados, casi cien más que su principal competidor, el senador por Texas Ted Cruz. El 21 de julio de 2016, finalizadas las primarias, la Convención Nacional Republicana lo designó candidato a la presidencia por el Partido Republicano.
Presidente de los Estados Unidos
Se iniciaba con ello la campaña para las elecciones presidenciales, fijadas para el 8 de noviembre de 2016, en las que el magnate republicano había de enfrentarse a una encumbrada figura del Partido Demócrata, Hillary Clinton. Mientras el Partido Republicano acudía dividido a la cita electoral, la esposa del ex presidente Bill Clinton contaba con el aparato de su formación y el apoyo del presidente Obama; la avalaba asimismo una larga experiencia en el desempeño de altos cargos en la administración estadounidense.
En su primera comparecencia como presidente electo
Durante la primera fase de la campaña, una de las más enrarecidas que se recuerdan, Trump se vio perjudicado por la divulgación de acusaciones de acoso sexual y por sus propias salidas de tono. En la fase final, sin embargo, logró remontar el vuelo en las encuestas, que fallaron estrepitosamente al otorgar una ligera ventaja a los demócratas: en los comicios, Donald Trump se impuso a Hillary Clinton con total rotundidad. De algún modo, ni su ideología racista ni sus actitudes machistas habían logrado restarle crédito, mientras que los ataques a la candidata demócrata y los mensajes directos de Trump en materia económica y migratoria fructificaron en una inesperada victoria.
El ideario y las maneras heterodoxas del nuevo presidente de los Estados Unidos han abierto un periodo incierto, en gran medida porque las pocas propuestas políticas formuladas durante la campaña (verdaderamente escasas) parecían responder más a una mercadotecnia populista que a un credo realizable; prescindiendo de su alarmante integrismo, resulta cuando menos dudoso que puedan llevarse a la práctica medidas como la deportación de millones de inmigrantes sin papeles o la construcción de un muro fronterizo.
Lo mismo ocurre con las cuestiones económicas: adoptando posturas más propias de la izquierda, el ultraconservador Trump señaló la globalización y la deslocalización de empresas como responsables del empobrecimiento de las clases medias, y se mostró partidario de renegociar los tratados de libre comercio, imponer restricciones proteccionistas y promover a ultranza la producción nacional. Difícilmente el presidente de un solo país, aunque sea el más poderoso, podría frenar un proceso como la globalización económica mundial, que tiene su mayor valedor en el establishment neoliberal de todos los países desarrollados, empezando por Estados Unidos. A pesar de ello, la mayor parte del electorado estadounidense acabó viendo en el binomio inmigración-deslocalización la causa de sus males, y a Trump como el mejor medio para «Hacer grande a América otra vez», su lema de campaña.

martes, 22 de noviembre de 2016

misterios y curiosidades sobre el Antiguo Egipto





Pocas civilizaciones y escasos lugares de la Tierra resultan tan sugerentes y misteriosos como Egipto. Desde las maldiciones de las pirámides que se cobraron la vida de varios arqueólogos; las leyendas, las momias... Todo forma parte de una cultura que sigue maravillando e inquietando a partes iguales.

Casi todas las tumbas de los Faraones del Antiguo Egipto han sido expoliadas o saqueadas por ladrones de tumbas, que se adentraban en ellas y sustraían las enormes riquezas y tesoros que solían albergar. Es es la razón por la que el descubrimiento de la tumba del Faraón Tutankhamón supuso un descubrimiento arqueológico muy importante, ya que el enterramiento estaba prácticamente intacto y sirvió para conocer de primera mano y mejor la vida y los ritos de los antiguos egipcios.





En cierta ocasión, el mismísimo Califa de Bagdad quiso entrar en una de las pirámides de Gizah, en concreto en la de Keops. Sin embargo, cuando encontró el sarcófago del Faraón, éste ya había quedado totalmente vacío.

Fueron construidas hace miles de años, cuando no había excavadoras ni grúas.
Pero aún hoy siguen maravillando al mundo –y a la ciencia– por el enorme esfuerzo y el ingenio empleado en su construcción.
Para elevar sus imponentes pirámides, los egipcios tuvieron que trasladar gigantescos bloques de piedra y estatuas de toneladas de peso por el desierto, y lo hacían sobre grandes trineos de madera.
El enorme operativo que debieron desplegar habla del gran conocimiento técnico y organizativo de esta civilización, que se basó en métodos simples.

Detalle de una de las pirámides de EgiptoImage copyrightAP
Image captionLos antiguos egipcios tuvieron que transportar a través del desierto los enormes bloques de piedra que forman sus pirámides.

Lo que acaban de descubrir los expertos en física de la Fundación para la Investigación Fundamental sobre la Materia (FOM) y de la Universidad de Amsterdam es que usaban un truco simple y efectivo para facilitar el paso de los pesados trineos de madera cargados con piedras: humedecer la arena por la que se deslizaban.
Al usar la cantidad adecuada de agua, dicen los científicos, podían reducir a la mitad el número de obreros necesarios para arrastrar los trineos.
"Demostramos de forma experimental que la fricción deslizante sobre arena se reduce enormemente al añadir un poco –pero no mucho- de agua", dice el estudio cuyo equipo de autores lideró el profesor Daniel Bonn y cuyos resultados publica revista especializada Physical Review Letters.

Castillos de arena

Quienes hayan construido castillos de arena podrán entender fácilmente lo que plantean los científicos: es prácticamente imposible mantener la forma de un montón de arena seca, y es igualmente difícil cuando la arena está demasiado empapada.
La clave está, como en los castillos de arena, en la cantidad justa de humedad.
Y los investigadores sostienen que para facilitar la tracción de los pesados trineos por el desierto, lo más probable es que los egipcios hicieran justamente eso, mojar la arena frente al trineo.
Según han demostrado sus experimentos, la humedad justa de la arena reduce a la mitad la fuerza necesaria para empujar un objeto.

Experimento con arena en el laboratorioImage copyrightFUNDAMENTAL RESEARCH ON MATTER FOM
Image captionSobre la arena húmeda (derecha), el peso se deliza mejor.

En el laborartorio, crearon una versión del trineo egipcio sobre una superficie de arena.
Allí determinaron la fuerza requerida y la firmeza de la arena de acuerdo a la cantidad de agua presente en la arena.
Para medir la firmeza utilizaron un reómetro, explican los científicos en un comunicado, que es un instrumento de laboratorio usado para observar cómo fluye un líquido o una mezcla bajo la acción de fuerzas externas.
Así vieron que la fuerza necesaria para mover el trineo disminuía de manera proporcional a la firmeza de la arena.
La razón es que cuando se agrega agua a la arena, surgen los llamados puentes capilares, pequeñas gotitas de agua que unen a los granos entre sí.
En presencia de la correcta cantidad de agua, la arena húmeda del desierto es alrededor de dos veces más firme que la arena seca, concluyeron los físicos.
Por lo tanto, un trineo se desliza con mucha más facilidad sobre la arena firme simplemente porque esta no se acumula por delante del vehículo como lo hace la arena seca.

La pista pintada

Según los científicos, los constructores egipcios conocían este útil truco.

Pintura egipciaImage copyrightOTHER
Image captionEn el fresco se puede observar a un trabajador arrojando agua por delante del trineo.

Y como prueba, señalan la pintura de una de las paredes de la tumba de Djehutihotep, jefe de una de las regiones del Alto Egipto durante los reinados de Amenemhat II, Sesostris II y Sesostris III (1914-1852 a.C.) que muestra claramente a una persona parada en la parte delantera del trineo arrojando agua sobre la arena.
Pero además de revelar algo más sobre la destreza de aquella fascinante y antigua civilización, estos resultados también son interesantes para sus aplicaciones modernas, aseguran los autores.
Aún no se comprende del todo el comportamiento físico de los materiales granulares como la arena, que, sin embargo, son muy comunes. El asfalto, el hormigón y el carbón son algunos ejemplos.
Los científicos creen que este descubrimiento puede ser útil para optimizar el transporte y el procesamiento de material granular, que actualmente representa alrededor del 10% del consumo de energía en el mundo.


star trek sin limites latino 720p (2016)


sinopsis
La tripulación del USS Enterprise, liderada por el capitán James T. Kirk (Chris Pine), llega a la base estelar Yorktown para un permiso de desembarco y abastecimiento de la nave. El capitán James Kirk ha solicitado un ascenso a vicealmirante y comandante de Yorktown, recomendando a Spock como nuevo capitán del Enterprise. Mientras tanto, Sulu se reúne con su familia, Scott trabaja para mantener la nave en funcionamiento, y Spock y Uhura terminan amigablemente su relación; Spock también recibe la noticia de la muerte del embajador Spock (su "yo" de la realidad alterna) en Nuevo Vulcano.
La Enterprise es enviada a una misión de rescate después de que una cápsula de salvamento apareciera en el espacio desde una nebulosa cercana. La superviviente, Kalara, afirma que su nave está varada en Altamid, un planeta dentro de la nebulosa. La nave cae en una emboscada de multitud de naves pequeñas en formación similar a un enjambre que agujerean el casco del Enterprise , atacan a la tripulación y toman algunos prisioneros. El líder del ataque, Krall, invade la nave en busca de una reliquia llamada Abronath, que Kirk había obtenido en una misión diplomática fallida. Kirk ordena a los pocos supervivientes que quedan en el Enterprise que abandonen la nave (tal y como su padre había hecho con el USS Kelvin durante su nacimiento), mientras la sección del platillo es separada de los propulsores y se precipita hacia el planeta.
En la superficie, Sulu, Uhura y otros supervivientes son capturados por Krall. Kirk y Pavel Chekov, acompañados por Kalara, localizan la sección accidentada del platillo. Se descubre que Kalara es aliada de Krall cuando trata de recuperar el Abronath. Para escapar de los hombres de Krall, Kirk activa los propulsores haciendo que el platillo se vuelque hacia adelante, aplastando a Kalara. Mientras tanto, el herido Spock y el doctor McCoy comienzan a buscar supervivientes. Spock confiesa a McCoy su intención de dejar la flota estelar para continuar el trabajo del Spock viejo en Nuevo Vulcano. Mientras tanto, Scotty es rescatado por Jaylah, una chatarrera que logró escapar del campamento de Krall, y lo lleva hasta su "casa", los restos de la nave terrestre USS Franklin, desaparecida hacía más de un siglo. Scott logra reunirse con Kirk, Chekov, McCoy y Spock. Usando la nave como base, conspiran para atacar el campamento de Krall, usando el sistema de transporte del Franklin, y luego escapar del planeta usando la nave reparada. Mientras tanto, Krall coacciona al alférez Syl para entregar el Abronath, que había estado ocultando. El Abronath es la mitad restante de una antigua arma biológica, creada por los habitantes originales del planeta que puede desintegrar a cualquier humanoide. Con el dispositivo completo, Krall planea atacar Yorktowny matar a sus habitantes, para después atacar a la Federación. Kirk consigue liberar a su tripulación mientras Krall lanza sus drones, con el arma biológica, hacia Yorktown.
aqui les dejo el link directo de mi canal para ver la pelicula

https://www.youtube.com/watch?v=20DMwXukqJI&t=25s

comenta si te gusto la pelicula!!!

El origen de La Tierra


El origen de La Tierra

Han surgido diversas las teorías que intentan explicar el origen del Sistema Solar y La Tierra. En la actualidad, la más aceptada es la Teoría Nebular, también llamada planetesimal.
Esta teoría plantea el origen del Sistema Solar a partir de una nebulosa originada de una explosión supernova. Sus partículas giraban formando un gigantesco disco. En el centro se fueron acumulando las más pesadas; las más ligeras se desplazaron hacia el exterior. Toda materia giraba en torno al centro, donde se formó el Sol. Se producían choques y fusiones que generaron estructuras mayores, denominadas planetésimos, que también giraban, chocaban y se fusionaban, formando grandes rocas que fueron el origen de los planetas, satélites y meteoritos de Sistema Solar. Esto ocurrió hace 4.500 millones de años.
  
La teoría nebular o planetesimal tiene su origen en la teoría nebular clásica, elaborada  de forma independiente por Inmanuel Kant y Simon Laplace. Existen otras teorías llamadas catastrofistas, desechadas actualmente.


Formación de la Tierra







La Tierra que conocemos tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco después de su nacimiento, hace unos 4.470 millones de años. Entonces era un amasijo de rocas conglomeradas cuyo interior se calentó y fundió todo el planeta.



Tercer planeta en orden de distancia desde el Sol, que forma parte, junto con Mercurio, Venus y Marte, de los llamados planetas sólidos, y es el único en albergar, por lo que sabemos hasta hoy, formas evolucionadas de vida.
La Tierra es el mayor de los planetas interiores, gira alrededor del Sol con una órbitaelíptica que sólo difiere de un círculo perfecto en un 3%. Su distancia media al Sol es de 149,6 millones de km y es utilizada por los astrónomos como unidad de medida de las distancias en el Sistema Solar, bajo la definición de Unidad Astronómica (UA). En su posición más lejana o afelio dista 152,1 millones de km y en su posición más cercana o perihelio 147,1 millones de Km de él.
El plano de la órbita se toma como referencia para medir las inclinaciones de los planos orbitales de los otros planetas. La Tierra emplea 365,256 días para completar su órbita, es decir, para realizar una vuelta completa alrededor del Sol, desplazándose a la velocidad de 29,79 km/seg.
La Tierra vista desde el espacio.
La rotación del planeta alrededor de su propio eje se realiza en 24h (día solar), pero el periodo rotacional terrestre ha sido modificado a lo largo de la historia geológica, como consecuencia de la acción de frenado que produce el efecto mareal de su satélite, la Luna. Por tanto, la duración del día se ha alargado continuamente a través del tiempo como han demostrado estudios paleontológicos, que determinan la duración del día, hace 550 millones de años (en el periodo Cámbrico) en 21 horas.
La masa de la Tierra es de 5,976 x 10 elevado a 24 kg y su densidad media de 5,52 g/cm3, es decir, unas cinco veces mayor que la del agua. Se trata de la densidad más elevada con respecto a los otros planetas interiores. En cuanto a dimensiones, la Tierra tiene un radio medio de 6371 km, el tamaño más grande de los planetas sólidos. Su forma no es perfectamente esférica, ya que su radio es ligeramente más grande en el Ecuador (6378 km) que en los polos (6356 km); de su estudio y representación se encarga la Geodesia.
La Tierra posee un importante relieve, cuyas principales unidades topográficas corresponden a los continentes y las cuencas oceánicas. En las zonas continentales, las grandes cadenas montañosas tienen miles de kilómetros de extensión (orógenos), y de forma similar en las cuencas oceánicas los principales relieves los forman las dorsales que recorren longitudinalmente nuestro planeta. Dorsales y orógenos son estructuras con vulcanismo activo y en general zonas donde las rocas se funden y/o sufren procesos metamórficos.
La Tierra tiene cuatro características poco comunes dentro de los planetas terrestres: hasta ahora es el único planeta que posee vida y una biosfera compleja, presenta una vasta hidrosfera cuyas mayores masas de agua están constituidas por los océanos, tienen una atmósfera suficientemente importante, desarrolla una importante actividadorogénica, y dispone de un intenso campo magnético. No lejos de la Tierra, a una distancia media de 384.000 km, se encuentra la Luna, su único satélite.
Tabla comparativa de los planetas

Origen de la Tierra

Las teorías actuales sobre el origen del Universo proponen que hace alrededor de 5.000 millones de años se originó el colapso gravitatorio de nebulosa. La evolución de este proceso de colapso originó una serie de glóbulos (densos y oscuros al no presentar estrellas en su interior), que posteriormente terminaron por desarrollar las incipientes estrellas, una de las cuales constitutiva de nuestro sistema solar.
Por efecto de la rotación, estas jóvenes estrellas aún rodeadas por grandes cantidades de materia nebular (gases, partículas, etc.) adoptaron morfologías discoidales, a partir de las cuales comenzaron a enfriarse y condensarse en pequeñas partículas de polvo cósmico. Una de estas nebulosas originó el Sol, y la acreción del polvo cósmico mediante sucesivas colisiones entre sus partículas terminó por originar los planetas que forman parte de nuestro sistema solar. Planetas dispuestos en órbitas estables alrededor del Sol, todas ellas cercanas a un plano (plano de la eclíptica), como consecuencia de la disposición discoidal de la nebulosa solar primitiva.
El geofísico ruso Otto Schmidt propuso en 1944 que los planetas rocosos se habían creado de forma gradual a partir de una nube de polvo cósmico. Esta nube originalmente se agrupó formando partículas, que al agregarse entre ellas, fueron aumentando progresivamente de tamaño para dar lugar a lo que Schmidt denominó planetesimales. Schmidt razonó que a medida que fueran aumentando el tamaño de los planetesimales, la posibilidad de colisiones entre los mismos irían reduciéndose. El programa espacial Apolo desarrollado en los años setenta demostró que los cráteres lunares habían sido causados por el impacto de abundantes objetos hace 4.500 millones de años. Después, el número de colisiones parecía haber disminuido drásticamente. Estas observaciones reforzaron la hipótesis planteada por Schmidt.
El que hubiera menos elementos para el proceso de acreción implica que debió invertirse mucho tiempo para la construcción de un planeta. Cálculos efectuados sugieren que pudo transcurrir 100 millones de años entre la formación de un objeto de 10 km de diámetro y otro del tamaño de nuestro planeta.
La acreción colisional tuvo una influencia predominante en el desarrollo posterior de la Tierra. Los grandes cuerpos que colisionaron contra la masa terrestre produjeron una enorme cantidad de calor, que llegó a conseguir su fusión y posterior fraccionamiento por contraste de densidades. La disminución en número de colisiones permitió el enfriamiento de nuestro planeta que tras millones de años consiguió la consolidación de una incipiente corteza, la cual debió caracterizarse por su enorme actividad volcánica.
Esquema de la formación de la corteza terrestre. 

La acreción terrestre culminó con la diferenciación del planeta: se originó un núcleo y una atmósfera primigenia.
El origen del núcleo, según el geofísico de la Universidad de París Claude J. Allègre, tuvo lugar probablemente hace 4.440-4.410 millones de años. El impacto de los planetesimales provocó la fusión del hierro terrestre y su descenso al interior para formar el protonúcleo. La Tierra semifundida y aún en crecimiento acumulaba nuevas partículas metálicas que se añadían al núcleo a causa de su densidad. Al mismo tiempo, la diferenciación terrestre comenzó a emitir una gran cantidad de gases, que terminaron por constituir una atmósfera incipiente.
El estudio de isótopos de diversos gases nobles (helio, argón y xenón) recuperado en los minerales del manto terrestre, emitidos en las dorsales marinas; ha permitido determinar que entre el 80 y el 85 por ciento de los gases que componen la atmósfera terrestre se expulsaron durante el primer millón de años que siguieron a la diferenciación del núcleo del planeta. Así pues, la atmósfera terrestre (caracterizada por la ausencia de oxígeno) tuvo un origen muy adelantado, con una composición constituida principalmente por dióxido de carbono y nitrógeno, y en menor cantidad por metano, amoníaco, dióxido de azufre y ácido clorhídrico.
La rápida desgasificación del planeta liberó ingentes cantidades de agua, que se acumularon en la superficie terrestre constituyendo los océanos. La temperatura de los océanos durante el Arcaico ha sido objeto de debate. En los años setenta, mediciones efectuadas con isótopos de oxígeno en estromatolitos, indicaban temperaturas sobre los 80º C, valores tan elevados que sugerían océanos con características que bien podían ser hidrotermales. Recientes descubrimientos pusieron seriamente en duda la existencia de océanos tan calientes en las primeras fases de la hidrosfera terrestre. La presencia de cristales de yeso y bacterias fijadoras de nitrógeno encontradas en las rocas arcaicas, indicaban temperaturas no superiores a los 60º C. Ésta parece, por tanto, que fue la temperatura límite de los primeros océanos, cuya temperatura más probable oscilaría en un intervalo comprendido entre los 30º ó 40º C.
La aparición de los continentes fue un acontecimiento posterior. Mediante el estudio de los circones (minerales de gran resistencia frente a la erosión), se descubrió que podían permanecer estables durante miles de millones de años y servir como indicadores de la corteza más antigua del planeta; ya que se encontraban en depósitos sedimentarios tras haber completado varios ciclos de erosión-sedimentación. Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia encontraron en el Este de su país circones con edades comprendidas entre los 4.100 y 4.300 millones de años. Es razonable considerar por consiguiente, que los continentes se originaron en esa época.
En resumen, podemos decir que la Tierra como cuerpo planetario, en sus primeros estadios era un sistema muy energético, aunque con gradientes geotérmicos muy variables. La diferenciación de nuestro planeta tuvo lugar con bastante rapidez. Hace unos 4.400 millones de años se formó el núcleo, mientras que los gases que emergían del interior terrestre dieron lugar a una atmósfera primitiva. Algo más tarde, se formó la corteza continental a medida que los diferentes elementos se fueron separando a distintas profundidades; hecho que permitió el desarrollo de procesos de diferenciación magmática, y por consiguiente la génesis de rocas ígneas cada vez más ricas en sílice.
Historia geológica de la Tierra
La Tierra tiene un pasado y, en consecuencia, una historia en la que se han sucedido toda una serie de acontecimientos en el transcurso de los tiempos geológicos. Su estado actual no es otra cosa que la consecuencia final de todos estos acontecimientos, encadenados en el tiempo.
Las rocas que forman los continentes, su disposición en estratos superpuestos o plegados, los restos fósiles de animales o vegetales que contienen, las capas de carbón, etc., son auténticos "documentos históricos" del pasado de la Tierra, donde han quedado registrados acontecimientos pretéritos. El estudio e interpretación del registro estratigráfico permiten al geólogo reconstruir la historia de nuestro planeta, análogamente a como un arqueólogo interpreta los restos de antiguas civilizaciones y llega a conocer la historia de los pueblos en la antigüedad.
La rama de la Geología que estudia el desarrollo en el tiempo de los materiales y formas del planeta, así como de las formas de vida es la Geología histórica. Esta ciencia proporciona una visión conceptual de la evolución del planeta, basándose en principios desarrollados principalmente por la Estratigrafía, la Paleontología y la Geocronología.La Estratigrafía estudia las rocas sedimentarias, su estratificación y las relaciones espaciales y temporales mutuas, así como la interpretación de los acontecimientos de carácter "histórico" que generaron los depósitos. La Paleontología, describe los fósiles, y estudia las condiciones ambientales en las que se desarrollaron, las relaciones genéricas existentes entre ellos, las causas de su desaparición, etc. Y la Geocronología data las rocas y fenómenos acaecidos en el pasado por métodos diversos.
La historia de nuestro planeta comprende dos grandes divisiones: los tiempos cosmogónicos (o periodo pregeológico), que abarcan desde la formación de nuestro planeta hasta los 4.000 millones de años, y los tiempos geológicos, que comprenden desde esta fecha hasta nuestros días.
Los tiempos pregeológicos no presentan una división cronológica, ya que no existe registro alguno en el que basarse. Sin embargo, la parte de la historia terrestre correspondiente a los tiempos geológicos, presenta una división geocronológica cuya precisión aumenta progresivamente con el paso del tiempo. Sus límites se han establecido por medio de criterios (paleontológicos, tectónicos y sedimentarios) con carácter universal, de tal forma que suelen corresponder con la separación neta entre materiales distintos, que se agrupan en unidades estratigráficas diferenciadas

Los tiempos pregeológicos

Según la hipótesis sobre el origen del Sistema Solar, la Tierra tuvo su origen hace aproximadamente 4.500-4.600 millones de años; no obstante, las rocas conocidas de mayor antigüedad por medio de la datación isotópica no superan los 3.900 millones de años. Existe, por tanto, un espacio de 700-800 millones de años sin registro alguno, cuya evolución ha sido objeto de grandes controversias.
Las estimaciones relativas a la antigüedad de nuestro planeta se encuentran aceptadas actualmente de forma unánime tanto por geólogos como astrónomos. Esta edad se ha obtenido por medio de dataciones radiométricas (métodos del rubidio-estroncio y de uranio-plomo) realizadas tanto en rocas y minerales terrestres, como en muestras Lunares y rocas procedentes de otros cuerpos planetarios que han llegado a la Tierra en forma de meteoritos. La similitud obtenida por las diversas dataciones ha demostrado que todos los cuerpos planetarios presentan un origen común y que su diferenciación debió producirse prácticamente al mismo tiempo.

La Tierra como cuerpo planetario, fue durante sus primeros estadios un sistema muy energético, aunque con gradientes geotérmicos muy variables. Su diferenciación tuvo lugar con bastante rapidez y culminó con el origen del núcleo y la atmósfera primigenia.
El origen del núcleo, según el geofísico de la Universidad de París Claude J. Allègre, tuvo lugar probablemente hace 4.440-4.410 millones de años. El impacto de los planetesimales provocó la fusión del hierro terrestre y su descenso al interior para formar el protonúcleo. La Tierra semifundida y aún en crecimiento acumulaba nuevas partículas metálicas que se añadían al núcleo, por contraste de densidad con el manto; cuyos silicatos no superaron el 20% de fusión durante este proceso de acreción.
La mayoría de los autores descarta la existencia de un océano de magma superficial, como el que parece pudo haber en la Luna; sin embargo, si que suponen un nivel profundo en estado fundido, precursor de la astenosfera actual. La litosfera provisional de naturaleza basáltica tuvo que ser intensamente bombardeada por asteroides al igual que el resto de las superficies planetarias en estos primeros estadios de la formación de los planetas. Las primeras rocas, probablemente de composición basáltica, debieron de situarse en equilibrio inestable sobre una capa fundida hasta constituir una corteza primigenia.
El progresivo enfriamiento y del planeta llegó a desarrollar un manto y una corteza primigenia de forma paralela a la diferenciación del núcleo. Al mismo tiempo, la diferenciación terrestre comenzó a emitir una gran cantidad de gases que dieron lugar a una atmósfera primitiva; compuesta principalmente por dióxido de carbono y nitrógeno, y en menor cantidad por metano, amoníaco, dióxido de azufre y ácido clorhídrico. Los procesos de contraste de densidades y evolución magmática dieron como resultado la aparición de magmas, enriquecidos paulatinamente en ciertos elementos (sílice, aluminio, sodio, potasio, etc.), cuya cristalización originó las primeras rocas graníticas.
Los fragmentos estables de corteza terrestre debieron situarse en un principio sobre zonas convectivas ascendentes, donde la acumulación de rocas graníticas acrecionó una incipiente corteza terrestre. Los magmas graníticos contenían en su composición una serie de impurezas (elementos químicos en pequeñas concentraciones); de entre las cuales el circonio, dio origen al mineral circón. Mediante el estudio de los circones (minerales de gran resistencia frente a la erosión), se descubrió que podían permanecer estables durante miles de millones de años y servir como indicadores de la corteza más antigua del planeta, ya que podían encontrarse en depósitos sedimentarios tras haber completado varios ciclos de erosión-sedimentación. Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia encontró en el Este de su país circones con edades comprendidas entre los 4.100 y 4.300 millones de años. Es razonable considerar, por consiguiente, que la corteza primigenia debió originarse en esa época.
La Tierra en estos primeros cientos de millones de años debió de ser un lugar demasiado caliente como para que las rocas se consolidasen de forma permanente. Debido a ello, este espacio de tiempo ha recibido el nombre de Hádico (en referencia al infierno de la mitología griega, Hades). Algunos autores consideran al Hádico como la era más antigua del Arcaico.

Periodo geológico


Los primeros intentos en la realización de un calendario de la historia geológica terrestre no superaban los 600 m.a., espacio de tiempo que recibió el nombre de Fanerozoico (término de origen griego que significa "vida visible"), ya que a partir de esta fecha los fósiles presentes en el registro geológico dejaban de ser abundantes. El resto de la historia geológica (alrededor de 4.000 m.a.) se bautizó con el nombre de Precámbrico, cuya basta extensión no llegó a conocerse hasta la aparición de los métodos de datación radiométrica.

La evolución en las técnicas de datación han permitido, no obstante, la obtención de unidades geocronológicas, que, junto a las unidades cronoestratigráficas previamente establecidas, han permitido la división tanto del Precámbrico como el Fanerozoico en un único calendario geológico.

Una unidad cronoestratigráfica es una división del tiempo geológico basada en entidades rocosas reales y su secuencialidad. Las unidades cronoestratigráficas ordenadas de menor a mayor categoría son: PisoSerieSistemaEratema y Eonotema. De tal forma que varios pisos constituyen una Serie, varias series un Sistema, varios sistemas una Eratema y el conjunto de eratemas un Eonotema.

Las unidades geocronológicas, a diferencia de las anteriores, no son unidades materiales, sino un concepto abstracto del tiempo, durante el cual se han depositado las unidades cronoestratigráficas. Se trata, por tanto, de unidades equivalentes a las anteriores, que ordenadas de menor a mayor magnitud son: EdadÉpocaPeriodoEraEón. La historia geológica de la Tierra queda por consiguiente dividida en tres eones, que a su vez se subdividen sucesivamente en eras, periodos, etc. Estos son: el eón arcaico, que comprende desde 4.000 a los 2.500 millones de años; el eón proterozoico, desde 2.500 a aproximadamente los 570 millones de años, y el eón fanerozoico, desde 570 millones de años hasta la actualidad.

El Arcaico o Arqueozoico

En el registro Arcaico se desarrollan todos los acontecimientos que transformaron la Tierra primigenia en un cuerpo planetario con una litosfera estable. Tras considerar una primera etapa de fusión generalizada, la Tierra pasó a una nueva fase tras la formación de la primitiva corteza terrestre, aún a temperatura muy elevada. El enfriamiento paulatino de nuestro planeta hizo disminuir su temperatura hasta permitir la condensación del vapor de agua, presente en la atmósfera.
Tras este hecho dieron comienzo los procesos de la geodinámica externa propiamente dichos (destrucción de la corteza primitiva y sedimentación en los océanos), y con ellos el origen de las rocas sedimentarias, que en la actualidad se encuentran afectadas por un elevado grado metamórfico.
Paulatinamente, las condiciones se fueron aproximando a las actuales y, durante este tiempo se formaron depósitos sedimentarios de unos 30 km de espesor, que constituyen la parte profunda de la actual litosfera, transformados en gneis y granitos (estos últimos por efecto de la anatexia). A diferencia del Proterozoico y el Fanerozoico donde el crecimiento continental se encuentra limitado a zonas lineales relativamente estrechas, el Arcaico presentó un crecimiento continental mucho más generalizado, debido al menor tamaño de las unidades litosféricas y el carácter móvil de esta etapa.
El eón arcaico constituye los albores de la historia de la Tierra: es el más extenso, el más antiguo y, lógicamente, el menos conocido y más difícil de estudiar. Abarca la historia comprendida entre los 4.000-2.500 m.a., espacio de tiempo que ha sido dividido a su vez en tres eras distintas: el Arcaico1, entre los 4.000-3.500 m.a.; el Arcaico2, entre 3.500-2.900 m.a.; y el Arcaico3, situado entre los 2.900-2.500 m.a.
Los autores que consideran el Hádico como la era más antigua del Arcaico sitúan su origen en los 4.550 m.a., de tal forma que a la división anterior quedaría ampliada mediante la adición de una era comprendida entre los 4.550-4.000 m.a.

Rocas arcaicas

El periodo Arcaico se encuentra distribuido en todos los continentes, y forma la base de los denominados escudos (o cratones). Los afloramientos de las rocas arcaicas presentan morfologías ovales o circulares constituidas por dos tipos de sucesiones litológicas de grado metamórfico distinto: la primera y más potente constituida por granitosgneises y otras rocas de alto grado metamórfico (como las granulitas); y la segunda de menor entidad, formada por una asociación de rocas volcánicas y subvolcánicas (komatiitas, diabasas y pórfidos) y sedimentarias (conglomerados,areniscas, así como calizas a modo de intercalaciones), afectadas por un metamorfismo de menor grado y reciben el nombre de cinturones de rocas verdes(esquistos caracterizados por la presencia de clorita).
En los afloramientos gnéisicos de Ontario apareció el famoso Eozoon, primeramente interpretado como un organismo fósil, y luego como una estructura inorgánica de origen metamórfico, formada por bandas de calcita y serpentina.
Las rocas detríticas de esta época están asociadas a yacimientos de hierro de excepcional riqueza, en los cuales se cree que han podido intervenir bacterias ferruginosas durante su formación). Son las denominadas Formaciones de hierro bandedado, muy abundantes en la región del Lago Superior.
Es muy probable que durante la primera parte del período Arcaico se haya realizado la síntesis previa de compuestos químicos orgánicos, necesarios para la aparición de los primeros organismos, ya que la composición de la atmósfera primitiva (metano, amoníaco, ácido sulfhídrico), y las condiciones energéticas del medio (descargas eléctricas y radiaciones ultravioletas de extraordinaria intensidad) constituyeron un ambiente propicio.
Una hipótesis muy probable propone un carácter anaerobio para los primeros organismos que aparecieron sobre la Tierra, ya que la aparición del oxígeno en la atmósfera ha sido consecuencia de la actividad fotosintética por parte de las primeras algas calcáreas, de las cuales existen testimonios en las rocas calizas arcaicas de Rhodesia, para las que se ha calculado una antigüedad de 2.700 millones de años.Paleogeografía.
Es muy difícil tener una idea de la distribución que presentaban las tierras y mares durante la era Arcaica. Ello es debido a que los terrenos formados entonces afloran actualmente en áreas (escudos) muy alejados, que no pueden relacionarse entre sí. Las principales áreas donde actualmente afloran fragmentos del Arcaico son: la zona Norte del Escudo canadiense (que comprende Norteamérica y Groenlandia), el Escudo escandinavo (comprendido por los países bálticos), el Escudo africano, el Escudo antártico, la zona occidental del Escudo australiano, y de forma más restringida en los Escudos de las Guayanasbrasileñomalgacheindiode Mongolia y siberiano.

La aparición de los océanos

La desgasificación de la Tierra tuvo lugar durante los primeros estadios correspondientes a la formación de la corteza, hasta constituir la atmósfera primitiva. Entre los gases que formaban la atmósfera, existían importantes cantidades de vapor de agua, que con el paulatino enfriamiento del planeta (temperaturas inferiores a los 100º C) llegó a condensarse y precipitar hasta dar forma a los océanos primitivos. La datación de algas filamentosas constructoras de estromatolitos en rocas australianas (con una antigüedad aproximada de 3.500 m.a.), evidencian la existencia de agua en estado líquido y la actividad de algas verdeazuladas (algas cianofíceas), que implican una corteza terrestre con una temperatura necesariamente inferior a los 100º C. Por otro lado, otras evidencias de carácter petrológico como son la existencia de rocas volcánicas con estructuras almohadilladas (pillowlavas) en el Arcaico, indican que su emisión se realizó en un ambiente necesariamente submarino.
La temperatura de los océanos durante el Arcaico ha sido objeto de numerosos debates. En los años setenta, mediciones efectuadas con isótopos de oxígeno en estromatolitos, determinaron temperaturas sobre los 80º C, valores tan elevados que sugerían océanos con características que bien podían ser hidrotermales. Descubrimientos posteriores pusieron seriamente en duda la existencia de océanos tan calientes en las primeras fases de la hidrosfera terrestre. La presencia de cristales de yeso y bacterias fijadoras de nitrógeno encontradas en las rocas arcaicas, demuestran que las temperaturas no debieron superar los 60º C. Ésta parece, por tanto, que fue la temperatura límite de los primeros océanos, cuya temperatura más probable debió de oscilar en un intervalo comprendido entre los 30º ó 40º C.

Clima

El clima durante el Arcaico se caracterizó por su enorme constancia, a diferencia del resto de los planetas que componen el sistema solar. Constancia que únicamente debió de romperse con las glaciaciones, constatadas por la existencia de depósitos de tillitaspresentes en el Escudo canadiense y China.
Las peculiaridades del clima arcaico se deben principalmente a tres condicionantes: en primer lugar la radiación emitida por el Sol debió ser entre un 30-50% menor que en la actualidad, la carencia de superficies continentales debió de reducir el efecto albedo y ser mucho menor que el actual, y la existencia de gases (atmósfera rica en CO2 y N2) que absorben las radiaciones infrarrojos favoreció el efecto invernadero.

El Proterozoico (o Sistema Algónquico).

A este Eón pertenecen la mayoría de los terrenos tradicionalmente catalogados como Precámbricos. Durante el Proterozoico existe una dinámica muy activa como consecuencia de las relaciones entre el manto y los importantes volúmenes de litosfera estables ya existentes, que se refleja en la génesis de volúmenes considerables de rocas ígneas y el desarrollo de notables procesos metamórficos y tectónicos, como son: el desarrollo de aulacógenos (con sedimentación en su interior), el crecimiento de los fragmentos continentes originados al final del Arcaico, que sufren una acreción por medio del reciclado de gran parte de la corteza arcaica, y la aparición de rocas intrusivas en forma de diques o batolitos.
El Eón Proterozoico abarca un periodo igualmente amplio de la Historia geológica, situado entre los 2.500-570 m.a. Ha sido dividido en tres eras: el Proterozoico1 (2.500-1.600 m.a.), el Proterozóico2 (1.600-900 m.a.) y el Proterozoico3 (900-570 m.a.).

Las rocas proterozoicas.

La mayor parte de las rocas consideradas en un principio como precámbricas han sido originadas en su mayoría durante el Proterozoico. La característica principal de las rocas desarrolladas durante este eón es la disminución paulatina de las litologías presentes durante el Arcaico y ausentes en el registro Fanerozoico (ejemplo: komatiitas, formaciones de hierro bandeado), y el aumento de litologías más modernas, como los carbonatos y cuarcitas.
El registro proterozoico se encuentra discordante sobre los terrenos arcaicos de mayor antigüedad, y está formado por rocas que han sufrido un metamorfismo de menor intensidad: areniscas, cuarcitas, esquistos arcillosos y tillitas; así como rocas subvolcánicas y eruptivas: diabasas, basaltos y pórfidos, siendo menos frecuentes los granitos intrusivos.
Las asociaciones de rocas Arcaicas siguen existiendo con ciertas diferencias durante el Proterozoico:
- Los gneises granulíticos se caracterizan por presentar una menor concentración de basaltos metamorfizados (anfibolitas), carecer de las acumulaciones de anortositas existentes en el Arcaico, y contener una mayor proporción de carbonatos recristalizados por efecto del metamorfismo (mármoles).
- Los cinturones de rocas verdes siguen existiendo durante el Proterozoico, con ciertas peculiaridades tanto en rocas volcánicas (ausencia de komatiitas y aumento de rocas volcánicas explosivas), como en las sedimentarias (disminución de las formaciones de hierro bandeado y aumento de grauvacas).
- Las rocas ígneas anorogénicas, consolidadas durante periodos de tiempo en los cuales la tectónica se encuentra relativamente inactiva. Las rocas que constituyen esta asociación son principalmente de dos tipos: rocas muy ricas en plagioclasa (dioritas) y granitos con una textura singular (feldespatos ovoides) que reciben el nombre de granitos rapakivi.

Paleogeografía.

Aún resulta extremadamente difícil llegar a determinar como era la distribución que presentaban tierras y mares durante el Proterozoico. La mayor parte de estos terrenos se han mantenido estables durante los procesos dinámicos desarrollados en el Fanerozoico; estas zonas reciben el nombre de escudos.
Las principales áreas donde actualmente afloran los terrenos Proterozoicos constituyen por consiguiente la mayor parte de los Escudos canadiense (comprendido por Norteamérica y Groenlandia), escandinavo (comprendido por los países bálticos), de Mongoliasiberianobrasileñode las Guayanasafricano, malgache, árabeindioaustralianoantártico, así como la mayor parte de la Plataforma Rusa. En el escudo Báltico, la intensa orogenia dio lugar a la cadena montañosa de las Carélidas, localizadas principalmente en Finlandia.

Clima.

El clima proterozoico a diferencia del arcaico es muy irregular, ya que alterna periodos cálidos y fríos, uno de los cuales correspondiente al mayor periodo glacial de toda la historia de la Tierra.
Existen evidencias de dos periodos glaciales: uno al comienzo del Proterozoico y otro situado a su final. El primer periodo glacial definido en un depósito de tillitas canadiense no se encuentra totalmente confirmado. Sin embargo, el periodo glacial desarrollado a finales de este Eón ha dejado huellas de su existencia a escala mundial. Se trata de la etapa glacial con mayor magnitud en toda la historia de la Tierra, con una duración de 400 m.a. Debido a la enorme amplitud temporal y espacial presentada por este episodio, se han diferenciado tres etapas diferentes según las dataciones obtenidas en los diversos continentes. Éstas son: la Glaciación infracámbrica II (1.000-900 m.a.), la Glaciación infracámbrica II (850-715 m.a.) y la Glaciación eocámbrica (680-560 m.a.).

Fauna.

En este periodo abundan las bacterias, cianobacterias y estromatolitos, aparecen las células nucleadas, la reproducción sexual y se desarrollan los primeros metazoos (fauna de Ediacara).
Del Precámbrico de Finlandia procede el Corycium, interpretado como un alga de talo cilíndrico alargado y al que se le asignan unos 1.150 m.a. También se han encontrado como algas cianofíceas y "calcáreas", que llegan a formar verdaderos "arrecifes".
En Ediacara (Australia) se encuentra la fauna fósil mejor conservada de esta época. Con una antigüedad datada en 670 m.a., se encuentra comprendida por diversos organismos, todos ellos carentes de esqueleto calcáreo (no habían desarrollado mecanismos fisiológicos para la fijación de carbonato cálcico), lo cual posiblemente sea la causa principal de la escasez de fósiles en las rocas precámbricas.
Entre los celentéreos de la época se encuentra ciertos pennatúlidos (RangeaCharniaPteridinium). Además, se han encontrado restos de protozoos con esqueleto silíceo, algas cianofíceas, estromatolitos, así como pistas de gusanos o arenicokites.
A finales del Proterozoico la biosfera parece experimentar un crecimiento explosivo, hasta el comienzo del Cámbrico, donde aparecen organismos con esqueleto calcáreo. Este hecho permite la fosilización y conservación de un mayor número de especies en el registro estratigráfico, criterio que se empleó para definir el límite entre el Proterozoico y Fanerozoico. El límite entre ambos eones sólo tiene un sentido paleontológico y únicamente se encuentran discordantes en ciertas áreas de África y Asia Central, razón por la cual esta división presenta ciertas variaciones regionales (algunos millones de años), según la secuencia estratigráfica objeto de estudio: el primer piso del Cámbrico (definido en el Sur de Gales por Cowie et al. 1972) en Europa tiene una antigüedad de 590 m.a.; propuestas más recientes sobre este límite (Odin et al. 1982) disminuyen su edad hasta los 530 m.a.; y en Norte América (según la Decate of North American Geology. 1983), lo sitúan en 540 m.a.
Si se tiene en cuenta que durante el Cámbrico (primer Periodo del Fanerozoico) comienza la escisión de la Primera Pangea (constituida a finales del Proterozoico), se puede considerar que el límite entre el Fanerozoico y Proterozoico comienza con su apertura, determinada en 570 m.a.

El Fanerozoico.

Tercero de los eones en que se divide la historia de la Tierra, que abarca desde hace 570 m.a. hasta la actualidad. Constituye lo que se conoce como historia reciente de la Tierra, es el más conocido y, por tanto, el mejor estructurado evolutivamente.
Durante su desarrollo tiene lugar la apertura de la Primera Pangea, así como la creación y apertura de la Segunda Pangea (la pangea de Wegener), aunque se sospecha que tuvieron lugar otras anteriores cuya reconstrucción no es posible con los medios científicos actuales. Cada ciclo de unión de los continentes o Pangea y su posterior separación se conoce como Ciclo de Wilson, en honor del célebre geólogo canadiense J. Tuzo Wilson, quien fuera el primero en intuir los procesos originados en la corteza terrestre, como consecuencia de la tectónica de placas.

Casi todos los acontecimientos geológicos conocidos por la mayoría de la gente han tenido lugar durante este Eón, que tan sólo supone una novena parte de la historia de la Tierra.
La división estratigráfica del Fanerozoico realizada durante el siglo XVIII, introduce los términos PrimariaSecundaria y Terciaria. Esta división, basada en la disposición relativa de los terrenos que las constituían, ha quedado obsoleta en el actual calendario cronoestratigráfico, donde el Fanerozoico se considera dividido en tres Eras: el Paleozoico (570-248 m.a.), el Mesozoico (248-65 m.a.), y el Cenozoico (65 m.a. hasta la actualidad).

El Paleozoico (la Era primaria).

La denominación de Era Primaria se debe a que los materiales que la constituían se suponían los más antiguos de la corteza terrestre. Este término fue abandonado por el de Paleozoico (o "de los animales antiguos"), en ocasiones también se la denomina "Era de los Trilobites", por ser estos fósiles exclusivamente paleozoicos y los más abundantes en las formaciones marinas.
El Paleozoico se encuentra dividido en seis periodos: el Cámbrico (570-505 m.a.),Ordovícico (505-438 m.a.), Silúrico (438-408 m.a.), Devónico (408-360 m.a.),Carbonífero (360-286 m.a.) y Pérmico (286-248 m.a.).
Los materiales de esta época tienen un carácter común y un elevado grado de metamorfismo por haber sufrido los efectos de dos orogenias sucesivas (caledoniana y herciniana). La primera afectó a Escocia e Inglaterra, montañas Escandinavas, Europa Central, Siberia, Groenlandia y en Norteamérica (Cadena de rocas Verdes), con sus principales fases de plegamiento generadas entre el Cámbrico y el Devónico.
La orogenia herciniana tuvo aún mayor importancia; se desarrolló en fases sucesivas durante el Carbonífero-Pérmico y afectó a toda Europa. Fuera de ellas, ha dejado huellas en los Urales, en los Montes Altai y Kuen-lun en Asia, en la parte oriental de Australia, en los Apalaches y en el Cabo de Buena Esperanza. En la Península Ibérica, la estructuración general del denominado Macizo Hespérico, se produce durante esta etapa orogénica.
Durante esta era se genera una importante emisión de rocas ígneas (granitos, pórfidos, diabasas, dioritas etc.), acompañadas de emanaciones minerales de hierro, estaño y cobre. La actividad volcánica comienza a manifestarse con relativa importancia en la base del Silúrico (potentes intercalaciones de riolitasandesitas y diabasas en Escocia). Actividad que se extiende de forma generalizada en el Devónico y Carbonífero, hasta alcanzar el máximo de intensidad en el Pérmico, con la alternancia de emisiones ácidas (riolitas) con otras de quimismo básico (basaltos).

Dicha acitividad ígnea dio origen el metamorfismo de grandes depósitos sedimentarios, que llegan a adquirir un elevado grado metamórfico, con la aparición de esquistos, gneises e incluso migmatitas.
Las rocas sedimentarias paleozoicas son muy variadas y, en general, presentan colores oscuros, que contrastan con los más claros y vivos de las rocas mesozoicas y terciarias. Destacan los depósitos correspondientes a ambientes oceánicos someros, en los cuales se encuentran un importante número de fósiles guía empleados en correlaciones estratigráficas: trilobites (Cambrico-Ordovício), graptolitos (Ordovícico-Silúrico), conodontos (Ordovício-Pérmico), amonoideos (Devónico-Pérmico), y fusilínidos (Carbonífero-Pérmico).
La formaciones más características del Paleozoico son: un tipo de molasas que llega a alcanzar los tres kilómetros de potencia y que recibe los nombres de Arenisca Roja Antigua en Europa (Delta de Catskill en Norteamérica), formarda como relleno de fosas tectónicas durante el cese de una etapa de compresión; y la Cuarcita Armoricana, formación constituida por potentes depósitos de cuarcitas depositadas en ambientes deltáicos y de plataforma continental, que se extienden por la península Ibérica, Francia y Norte de Marruecos. También son importantes los depósitos calcáreos (calizas arrecifales a finales del Cámbrico), los de fosfatos y evaporitas (destacados en el Pérmico).
Todos los periodos del Paleozoico con excepción del Cámbrico, presentan importantes reservas minerales: en el Ordovícico destacan los yacimientos de petróleo, pomo, zinc y por la explotación de pizarras, mármoles y rocas fosfatadas; en el Silúrico se caracteriza por la presencia de depósitos yesíferos, salinos y la existencia de menas de hierro; el Devónico por los yacimientos petrolíferos y la existencia de fosfatos; el Carbonífero por la presencia de las mayores reservas de carbón y yacimientos de petróleo; y el Pérmico por los depósitos de carbón, fosfato cálcico, y cobre

Paleogeografía del Paleozoico.

Durante el transcurso de esta era, la superficie de la Tierra experimentó profundas transformaciones, con una distribución de tierras y mares muy diferente de la actual.
Existieron, en líneas generales, tres grandes masas continentales: 1) el Continente Nor-Atlántico, que comprendía gran parte de Norteamérica, Groenlandia (Laurentia) y Europa Central y Septentrional; 2) el Continente Austral (llamado también Gondwana), integrado por Brasil, África, Arabia, Indostán y Australia; y 3) el Continente Chino-Siberiano o de Angara.
Entre los continentes Nor-Atlántico y de Angara se extendía un amplio geosinclinal, en la situación que actualmente ocupan los Montes Urales; además, estos dos continentes estaban separados del de Gondwana por el extenso geosinclinal en el que se desarrolló un amplio mar, el mar del Tetis, que persistió durante toda la Era Mesozoica.
Además el polo Sur no ocupaba entonces la misma posición que tiene en la actualidad; estaba situado en pleno continente de Gondwana, y en consecuencia, también el Ecuador tenía distinta posición, ocupado por una masa oceánica (Mesogea), como lo demuestra la presencia de arrecifes en los mares epicontinentales que cubrían gran parte de Europa, durante el Paleozoico superior.
El orógeno Hercínico coincide con la unificación de los continentes en la última Pangea, razón por la cual existen estructuras tanto en Europa, como en el Norte de África y en Estados unidos (Apalaches). La formación de este orógeno implica la destrucción por subducción de la placa oceánica que separaba Laurasia de Gondwana hasta el Carbonífero. No obstante, algunos autores coincid